El inicio eterno de Los Simpson y el destino de Homero

Cada capítulo de Los Simpson arranca con una secuencia que ya es parte de la cultura pop la familia corriendo hacia el sillón de la sala mientras la música icónica suena de fondo y el público espera el truco que nunca es igual.
Ese momento se ha convertido en un espacio creativo donde los guionistas juegan con variaciones absurdas y memorables desde cambios de animación hasta cameos inesperados pasando por homenajes a películas y referencias culturales que solo los más atentos logran captar.
El chiste del sillón es un ritual que mantiene viva la sorpresa y que a lo largo de más de treinta temporadas ha mostrado a la familia como superhéroes como personajes de videojuegos como figuras de stop motion y hasta como víctimas de catástrofes surrealistas.
En esta ocasión la sorpresa recae sobre Homero que en lugar de llegar tranquilo al sillón termina siendo atropellado por un coche que irrumpe en la sala el impacto es rápido y cómico y deja a la familia mirando con cara de resignación mientras la escena se congela en el clásico cierre, la mezcla de humor negro y absurdo confirma que el chiste del sillón sigue siendo un espacio de libertad creativa donde todo puede pasar y donde Homero siempre corre el riesgo de convertirse en la víctima favorita de los guionistas.
El inicio de cada capítulo funciona como un recordatorio de que Los Simpson no solo cuentan historias dentro de Springfield sino que también juegan con la propia estructura de la televisión el truco del sillón es un guiño al espectador que sabe que algo inesperado lo espera antes de que empiece la trama principal, ese recurso ha permitido que la serie se mantenga fresca y viral incluso en la era digital donde los fragmentos del truco circulan como clips independientes en redes sociales y se convierten en memes que reafirman la vigencia de la familia amarilla.
Homero atropellado es solo una muestra de cómo los guionistas aprovechan el chiste para exagerar la vulnerabilidad del personaje y convertirlo en el blanco perfecto de la comedia física un recurso que conecta con la tradición de la comedia y que sigue generando risas sin importar cuántas veces se repita.




