Día Mundial del Riñón: cómo cuidarnos para ser saludables

Cada año, el segundo jueves de marzo se conmemora el Día Mundial del Riñón, una fecha impulsada por la Sociedad Internacional de Nefrología y la Federación Internacional de Fundaciones del Riñón para crear conciencia sobre la importancia de cuidar estos órganos vitales.
Los riñones cumplen funciones esenciales para el organismo: filtran la sangre, eliminan toxinas, regulan los niveles de líquidos, ayudan a controlar la presión arterial y participan en la producción de hormonas. Sin embargo, millones de personas en el mundo padecen alguna forma de enfermedad renal, muchas veces sin saberlo.
Las enfermedades renales suelen avanzar sin síntomas evidentes en sus primeras etapas. Cuando aparecen señales como fatiga constante, hinchazón en piernas o cambios en la orina, el daño puede estar avanzado.
Hábitos para cuidar los riñones
Expertos en nefrología coinciden en que gran parte de las enfermedades renales se pueden prevenir con hábitos saludables. Entre las principales recomendaciones destacan:
1. Mantenerse bien hidratado
Beber suficiente agua ayuda a los riñones a eliminar toxinas y evita la formación de cálculos.
2. Reducir el consumo de sal
El exceso de sodio favorece la presión arterial alta, lo que puede dañar los riñones con el tiempo.
3. Controlar el azúcar en la sangre
Las personas con diabetes deben vigilar sus niveles de glucosa para evitar daños en los vasos sanguíneos de los riñones.
4. Hacer ejercicio regularmente
La actividad física ayuda a controlar el peso, la presión arterial y la salud cardiovascular.
5. Evitar la automedicación
El uso excesivo de ciertos analgésicos puede afectar la función renal.
6. Realizar chequeos médicos periódicos
Un análisis de sangre y orina puede detectar problemas renales en etapas tempranas.
La dieta también juega un papel clave en el cuidado de los riñones. Especialistas recomiendan:
- Consumir frutas y verduras frescas.
- Reducir alimentos ultraprocesados.
- Moderar el consumo de proteínas animales.
- Evitar bebidas azucaradas en exceso.
Una alimentación equilibrada ayuda a mantener estables la presión arterial, los niveles de azúcar y el peso corporal, factores fundamentales para la salud renal.




