Destacado home

Cáncer de mama: cómo realizar la autoexploración y reconocer señales de alerta

Compartir:
Cáncer de mama: cómo realizar la autoexploración y reconocer señales de alerta

Una bolita, cambios en la piel o una secreción inusual del pezón son motivos para acudir al médico. Aunque estas alteraciones no siempre significan cáncer de mama, revisarlas oportunamente permite conocer su causa y recibir atención cuando sea necesario.

La autoexploración ayuda a familiarizarse con los senos y reconocer cambios. Sin embargo, por sí sola no permite diagnosticar ni descartar la enfermedad, y no se ha demostrado que su práctica rutinaria reduzca la mortalidad por cáncer de mama. Por ello, debe acompañarse de la atención médica y los estudios de detección correspondientes.

¿Cómo realizar la autoexploración?

El Instituto Mexicano del Seguro Social recomienda practicarla mensualmente a partir de los 20 años. Puede realizarse siguiendo estos pasos:

  1. Observa frente al espejo. Con los brazos a los costados, después elevados y finalmente con las manos en la cintura, busca alteraciones en la forma, el tamaño o la piel de los senos.
  2. Revisa una mama a la vez. Coloca la mano derecha detrás de la cabeza y utiliza la izquierda para palpar el seno derecho. Recorre toda la mama, identificando bolitas, endurecimientos o zonas que se sientan diferentes. Repite del otro lado.
  3. Incluye las axilas. Palpa esta zona y observa si existe algún abultamiento nuevo.
  4. Repite acostada. Coloca una almohada pequeña o una toalla enrollada debajo del hombro del lado que revisarás y lleva esa mano a la nuca. Con la mano contraria, recorre nuevamente la mama.

¿Qué cambios requieren atención médica?

Solicita una valoración si identificas:

  • Una bolita nueva en la mama o la axila.
  • Hundimientos, enrojecimiento o lesiones en la piel.
  • Cambios recientes en la forma o el tamaño del seno.
  • Salida inusual de líquido por el pezón.
  • Una zona endurecida o distinta al resto de la mama.

No esperes a que una bolita duela ni a la siguiente revisión programada para consultar. La mayoría de los cambios mamarios no son causados por cáncer, pero deben ser valorados por personal de salud. Incluso si no notas alteraciones al explorarte, es necesario mantener los estudios de detección indicados según tu edad, antecedentes y riesgo individual.